Las destrucciones y la miseria que acarrea cualquier guerra hacen a la sociedad más vulnerable contra las ideas y enseñanzas destructivas. Un ejemplo reciente es Ucrania, donde una denominada Iglesia de Satán busca el reconocimiento oficial.
La Iglesia de Satán está construyendo su propio edificio que denomina el Templo del Diablo en una pequeña aldea en la región central del país, según informa el portal de la organización.
El raro lugar de culto ya fue inaugurado de manera correspondiente al nombre: con sacrificios de carneros la Noche de Walpurgis. Los adeptos de esta nueva 'iglesia' por el momento afirman no tener intención de expandir su influencia a Kiev.
A pesar de las causas tradicionales de la aparición de cultos inusuales (la miseria y el peso de un conflicto armado o, al contrario, una euforia ideológica), la popularidad de las prácticas religiosas poco ortodoxas y de las sectas destructivas se manifiesta en diversos aspectos y capas de las sociedades y podría florecer en Ucrania. En el inicio de los disturbios en Ucrania ciertas tácticas de los lideres del Maidán, como los gritos colectivos y los saltos rítmicos, fueron comparados con técnicas semejantes de las sectas destructivas.
Las redes sociales han quedado lejos del alcance de cualquier ley que prohíba la apología al narco. En el mundo web, la cultura narcótica está de moda.
En Instagram al menos diez usuarios en México suben a sus perfiles fotografías de autos de lujo, joyas, armas, dinero, bebidas alcohólicas, mujeres en diminutos vestidos y niños posando con rifles de asalto.
Especialistas señalan que no todo lo que se postea es verídico ni las cuentas pertenecen a un cártel del crimen organizado, pues podría tratarse sólo de aficionados a la narcocultura quienes las administran.
“Te amo, pero si te portas mal, todos los tiros son pa' ti”, se lee en un mensaje escrito con balas de una pistola escuadra y a mano, sobre una hoja de papel. Es una fotografía subida por la cuenta Narcophotos en la red social Instagram.
La cultura del narco encontró un buen escaparate gracias a la aplicación con la que los usuarios pueden subir fotos, aplicarles alguno de los 20 filtros disponibles y recibir un “Me gusta”.
La del mensaje “de amor” lleva 38 “Me gusta”.
Otra foto en la misma cuenta llama la atención. Es la de un pequeño que no rebasa los seis años, lleva una gorra con brillantes, viste una camisa blanca a rayas azules horizontales y un chaleco antibalas; de su pequeño cuello cuelga un rifle Kalashnikov, mejor conocido como “Cuerno de chivo”, que casi lo iguala en tamaño. La foto tiene 33 “Me gusta”.
Narcophotos fue dada de alta el 7 de julio de 2014 y lleva 142 publicaciones, todas ellas de autos lujosos, hombres cargando rifles de asalto, dinero, joyas, botellas de licor y mujeres.
Pero no es la única cuenta: lujos_del_cartel es otro perfil que cuenta con 6 mil 183 seguidores y 279 publicaciones que se postean con hashtags como #armas, #cartel, #lujos, #dinero, #vidadenarco y #poder.
Luis Wertman Zaslav, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia, califica el tema como "delicado".
"En el caso de las redes sociales no es algo que esté regulado y creo que en gran medida para bien, pero así como es una gran herramienta para la gente de bien, también hay quienes las utilizan para enviar mensajes negativos. En lo que más nos afecta es en percepción de seguridad", lamenta Wertman.
Por su parte, María Elena Meneses, investigadora especializada en sociedades de la información del Tecnológico de Monterrey, opina que si bien el tema no es nuevo, las herramientas para hacerlo le dan a esta nueva ola de narcomensajes dos cualidades especiales.
"Lo que vemos ahora es que hay una cocreación y viralización de este tipo de mensajes. Antes era la creación de un autor determinado, una canción, una película, un libro; ahora son muchas las personas que contribuyen y, por otro lado, el mensaje se expande más rápido", detalla.
De acuerdo con la académica, las redes sociales fungen como un complemento de la cultura del narco que ya existía en nuestro país.
"Más bien es un medio diferente y complementario a los medios tradicionales", aseguró.
Con 6 mil 588 seguidores, juniorsdelnarco es una de las cuentas más famosas de este estilo. Sube imágenes que los seguidores mandan de forma privada a través de inbox.
Los protagonistas de estas imágenes son, principalmente, jóvenes que posan con algún arma o coches de lujo.
Froylán Enciso Higuera, historiador del Colegio de México, pide mesura respecto a las imágenes, pues no necesariamente muestran la realidad del narco en nuestro país.
"No hablamos de un nuevo tipo de narco, muchos de estos chavos ni siquiera son narcos, es gente que imita o que siente que dentro de su entorno social los va a acercar a las clases altas", subraya.
De acuerdo con el especialista, las imágenes posteadas en cuentas comonarco_violencia_info y narcofotos, sólo muestran que cualquiera tiene acceso a la tecnología.
"No refleja nada sobre el poder real del narcotráfico, es sólo una expresión más de la narcocultura", dice.
Como un ejemplo de que sólo se trata de aficionados a la cultura narcótica, Enciso destaca que en la cuenta equipo_reforzado se suben imágenes relacionadas con el Cártel del Golfo, pero también de los Ántrax, brazo armado del Cártel de Sinaloa.
"Quien administra esa cuenta no sabe ni lo que postea", asegura.
En 2013, una investigación realizada por el Centro de Investigación Pew, en Estados Unidos, reveló que 43% de personas entre los 18 y 29 años tieneInstagram en el celular.
María Elena Meneses, hace hincapié en que el auge de este tipo de cuentas tiene que ver más con la poca educación que hay en México para discriminar contenidos.
"Tenemos que evolucionar a elegir lo que queremos ver y no consumir todo lo que hay en la red", apunta.
MONTERREY, N.L. (apro).- El comercio de estupefacientes genera a escala mundial unos 320 mil millones de dólares (mdd) de ganancias al año, lo que obliga a la comunidad internacional a reforzar su trabajo conjunto en el combate al crimen, consideró la subprocuradora jurídica y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR), Mariana Benítez Tiburcio.
La cifra, obtenida de una estimación efectuada en el 2012 por la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), “sirve para dimensionar el tamaño del desafío que representa el fenómeno delictivo transnacional”, dijo durante la inauguración del XVII Congreso Mundial de Criminología 2014.
La funcionaria federal aportó más cifras sobre los dividendos que genera la industria delictiva en el planeta: Al 2012, según la ONUDD, la trata de personas proporcionaba ganancias ilícitas de 32 mil mdd; y en el 2010, la ciberdelincuencia generó mil mdd alrededor del mundo.
En el interior de Cintermex, ante funcionarios, académicos, estudiantes y especialistas de procuración de justicia de México y de 30 países, precisó que de acuerdo con datos aportados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el 2012, el valor de los activos blanqueados del crimen organizado en el planeta representa entre 2% y 5% (entre 800 billones y 2 trillones de dólares) del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
Datos de ese año revelados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que en América Latina y el Caribe hay 1.8 millones de víctimas de trata de personas.
Benítez Tiburcio expuso: “Hoy, el éxito de un país es compartido por la comunidad internacional por las repercusiones positivas que inevitablemente habrá de tener esa acción en todo el mundo. Sin embargo, esa estrecha relación propiciada por el fenómeno globalizador tiene, por consecuencia, que los desafíos que enfrente un país se conviertan en desafíos compartidos globalmente”.
La funcionaria remarcó la transformación por la que pasa el país al adoptar el nuevo sistema de justicia penal. Dijo que aunque la PGR ha mejorado sus estrategias para combatir el crimen, es necesario que se conozcan las causas que generan las acciones ilegales, para abatir los índices criminales.
Llamó a los participantes a fomentar el intercambio de información de inteligencia entre agencias nacionales e internacionales y a reforzar el diálogo y colaboración entre regiones como América Latina, el Caribe, la Unión Europea y Asia con el propósito de establecer políticas integrales contra las acciones al margen de la ley.
El Congreso Mundial de Criminología tiene como temática central las pandillas, el tráfico y la inseguridad, así como el empoderamiento de la comunidad.
MÉXICO, D.F. (apro).- Al gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, no le agradó la idea de incrementar el salario mínimo hasta 100 pesos diarios, como lo propuso el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera.
Luego de su participación en el 35 aniversario del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior (Bladex), Carstens se manifestó preocupado por un posible impacto inflacionario con esa medida, pues si los aumentos salariales no vienen acompañados de productividad, dijo, eso puede generar inflación.
Los sueldos reales, “que realmente es lo que importa, no aumentarán” debido al incremento de golpe en los salarios, que en las últimas décadas han perdido su poder adquisitivo en más de 70%.
El banco central no es el primero que toma con reservas la propuesta del mandatario capitalino. El pasado martes 5, el subsecretario del Trabajo, Rafael Avante Juárez, señaló que la medida “no es un asunto de partidos políticos, es un asunto de factores de la producción. No es un asunto de popularidad ni de encuestas electorales, es un asunto de variables económicas concretas y de efectos positivos y reales en la economía de los ciudadanos y de todos los mexicanos”, subrayó.
Luego de manifestar su preocupación por el aumento que anunció Mancera, Carstens confió en las llamadas “reformas estructurales” para elevar la productividad del país y, por ende, los salarios de la población, así como el impulso del crecimiento de la economía mexicana a tasas de 5% en tres años.
“Desde un punto de vista estructural, lo que va a hacer que la economía pase de un crecimiento potencial de alrededor de 3% a uno de 5%, en dos o tres años o hacia finales de esta administración, son realmente estas reformas energéticas, que además de implementarse adecuadamente, van a tener la capacidad de generar sinergias entre ellas mismas”, apuntó.
Además, señaló que México se diferenciará de otros países emergentes e incluso de economías desarrolladas, ya que nuestro país ha establecido políticas económicas que se ajustan a la realidad global.
Según el gobernador del Banxico, el crecimiento en las economías emergentes, incluido México, no puede depender exclusivamente de la expectativa de un mayor crecimiento mundial y de las políticas de economías avanzadas.
La economía mexicana, concluyó, descansa en tres pilares: estabilidad macroeconómica, fortaleza del sector externo y las reformas estructurales.
En las últimas tres décadas, el ingreso per cápita de los mexicanos ha crecido en promedio 0.6% al año. Este nulo incremento está relacionado con el débil crecimiento de la economía mexicana, pero… ¿ésto es causa o efecto?
La causa verdadera del porqué México no crece ni genera empleos ni ofrece mejores condiciones de vida a sus habitantes radica en la productividad.
La productividades el mejor aprovechamiento de los recursos y está estrechamente vinculada a la capacidad de la economía para crecer. En México, su crecimiento promedio en los últimos 20 años ha sido de alrededor de 0.9%, y al menos en el corto plazo no hay señales de un cambio en esta tendencia.
En 2013, el Índice Global de Productividad Laboral por grupos de actividad económica calculado por el Inegi sufrió una disminución de 0.3% respecto a 2012. La caída más severa se registró en el sector secundario (actividades industriales), en que la productividad cayó 3.1%. El sector terciario (servicios) aumentó 1.1%, mientras que las actividades primarias (agrícolas) decrecieron 0.5%.
La situación no es muy diferente si se analiza la productividad laboral por sector económico. Durante 2013, la productividad en las empresas constructoras descendió 3.5% con respecto a 2012, en las industrias manufactureras se redujo 0.1%, en los establecimientos comerciales mayoristas cayó 6.7% y en los comercios al por menor disminuyó 3.8%.
Con estos datos no habría porqué sorprenderse de que en 2013 el Producto Interno Bruto (PIB) del país registrara un crecimiento de apenas 1%. Con este panorama resulta oportuno preguntarse: ¿son alcanzables las metas de crecimiento planteadas por el gobierno para el resto del sexenio?
Según estimaciones de McKinsey Global Institute, para alcanzar la tasa de crecimiento de 3.5% planteada originalmente por el gobierno para 2015, la productividad laboral tendría que crecer anualmente 2.3%, es decir, tres veces más de lo que lo hace actualmente. Si el país desea crecer a la quimérica tasa de 6% anual, la productividad de la mano de obra mexicana tendría que aumentar al menos seis veces más de lo que crece actualmente, es decir, 4.8% por año, algo difícil de conseguir.
Riqueza y productividad
Para mostrar qué tan importante es la productividad como generadora de crecimiento económico, y sobre todo de riqueza, basta comparar la evolución del PIB generado por una persona empleada en México, frente a sus pares de Estados Unidos, Canadá o Corea del Sur.
En México, el crecimiento económico durante los últimos 20 años promedia 2.6% y el incremento de la productividad apenas 0.9% anual. Ello implica que desde la década de 1990 el producto generado por trabajador ha permanecido prácticamente estático. Este fenómeno ha sido letal para el desarrollo del país, ya que el crecimiento del ingreso por habitante que depende del incremento de la productividad laboral también se ha estancado.
Crecer o no crecer
México ha llevado a cabo reformas para transformar su economía desde hace más de dos décadas; sin embargo, estos cambios no han generado resultados homogéneos, favoreciendo el surgimiento de dos economías con realidades totalmente distintas.
Por un lado existe un sector económico altamente productivo, en que se desarrollan empresas exportadoras líderes en mercados como el automotriz o el aeroespacial, que cuentan con acceso a financiamiento y a tecnología de punta que les permite innovar y competir exitosamente en mercados globales.
De manera paralela está la otra economía mexicana, en que las Pymes enfrentan el reto de subsistir en un ambiente de negocios adverso. En este entorno, las condiciones para ser productivo, innovar y competir exitosamente son complejas y costosas, pero sobre todo generan incentivos para operar en la informalidad.
Actualmente la agenda de reformas estructurales está encaminada a eliminar algunas de las barreras más importantes que por años han detenido el crecimiento del país, pero no puede solucionar per se todos los problemas de la economía.
Sin duda, el abaratamiento en costos de electricidad, la disposición de combustibles de calidad a mejor precio, el mejoramiento de la infraestructura y el acceso a telecomunicaciones son pasos necesarios para mejorar el ambiente de las empresas mexicanas. Con todo, ¿será posible revertir la caída de la productividad de algunas de las industrias mexicanas más importantes?
Entre 2008 y 2013, la productividad de la industria manufacturera, uno de los sectores más dinámicos de la economía, creció únicamente 1.2%. Dentro de este sector destacan por su productividad creciente la producción de equipo de transporte y de automóviles, cuyo producto aumentó 0.5% y 3.7%, respectivamente.
Por el contrario, ramas como la construcción, comercio mayorista y minorista, que aportan casi 26% del PIB total, registran una productividad decreciente (-1.1%, -1.3% y -0.2%, en la misma relación). Esto es de suma relevancia si se tiene en cuenta que esos sectores emplean más de 25% de la fuerza laboral del país.
En México, los diferenciales en productividad entre los diferentes tamaños de empresas son abismales. Mientras que la productividad de las grandes empresas crece a tasas cercanas a 6%, la de las empresas medianas apenas lo hace 1%. El panorama es desolador para las micro y pequeñas empresas, las mayores generadoras de empleo del país, ya que su productividad decrece a tasas de 6.5%.
Las empresas informales evitan pagos de seguridad social, evaden la regulación sanitaria y ambiental, eluden el pago de impuestos. No se ven obligadas a firmar contratos por servicios públicos ni por emplear a un trabajador. Al mismo tiempo, no tienen acceso a financiamiento ni a tecnologías innovadoras ni a estrategias gerenciales, lo que les impide crecer, innovar y ser más productivas.
¿Qué hacer?
México tiene un ambiente macroeconómico estable, acceso a flujos de inversión que se encuentran entre los más altos de América Latina, está ubicado geográficamente al lado del mercado más grande del mundo y cuenta con empresas líderes en mercados globales.
Sin embargo, estas ventajas no son aprovechadas para generar una economía dinámica ni un ambiente de negocios que ofrezca condiciones de igualdad y certidumbre, y que fomente la productividad del sector empresarial. El actual régimen regulatorio genera incentivos equivocados que condenan al “enanismo empresarial” y hace poco atractivo para las empresas el crecer o formalizarse.
En un intento por atender este problema, el gobierno lanzó el Programa para Democratizar la Productividad 2013-2018, con la intención de eliminar los obstáculos que limitan el potencial productivo de ciudadanos y empresas. El programa involucra a varias dependencias de gobierno para llevar a cabo tareas específicas en favor de la formalidad y el uso eficiente de los recursos productivos.
Aún es pronto para saber si las acciones planteadas son efectivas para revertir la improductividad de la mano de obra y corregir la estructura de la economía mexicana. Pero la necesidad de elevar la productividad es urgente si se pretende realmente que la nueva ola de reformas estructurales genere un mejor ambiente de negocios, en que las empresas crezcan, generen mejores empleos y así se mejore el nivel de vida de los mexicanos.
(10 de octubre, 2013).- Es como una carrera, cada hora es más cansado, el cuerpo resiente la falta de comida, el frío: las incomodidades. Ygnacio López Mendoza, presidente municipal de Santa Ana Maya, Michoacán, lleva desde el viernes 4 de octubre en huelga de hambre a las afueras del Senado de la República; “nos están asfixiando” dice mientras mira el piso, siente sus 60 años de edad y concluye “ya tengo pagado mi entierro”.
Ygnacio acampa junto a una ronda de funcionarios públicos de su municipio que se turnan para acompañarlo en la petición. Todos coinciden, no hay dinero, las necesidades de la gente no se pueden satisfacer. E Ygnacio resume, como médico y político, “son como niños desnutridos. Si no les das de comer nunca se van a desarrollar; así nos hacen a los municipios”.