(26 de agosto, 2014).- Culpar de alcohólico o de trastornado mental a Felipe Calderón es visceral y simple, es concederle un par de argumentos de disculpa por su fatal periodo. En una reciente y larga entrevista en donde no se sabe si acomodaron las preguntas o lo que fue estudiado a profundidad son las respuestas, porque de periodística no tiene nada, hay intereses de todo tipo y salvoconductos al por mayor. Empeñado como está Enrique Peña Nieto en difundir dentro y fuera del país todas las bondades de sus reformas y los aciertos que estas significan, así como dar muestras de que México es un lugar seguro, que regresan los empleos y los índices de crecimiento prometidos, no ha dudado en sacar a declarar a los ex presidentes panistas brindándole todo el apoyo y lanzando lisonjas que ni entre ellos se atrevieron a expresar.
Resulta incomprensible que pretendan que quienes antecedieron al mexiquense formen opiniones favorables en su desempeño porque carecen de calidad moral para lanzar recomendaciones o creer que la ciudadanía va a creerles. ¿Acaso Calderón dejó al país en circunstancias favorables? ¿Lo hizo Vicente Fox? ¿Con ellos en la Presidencia los mexicanos tuvimos mejor acceso a la educación y ésta fue de calidad? ¿Se incrementaron los servicios de salud? ¿Se manejaron muchas opciones para poder adquirir vivienda barata y digna, bien construida, en zonas que cuenten con parques, jardines, escuelas? ¿Se incrementaron los salarios? ¿Se recuperó el poder adquisitivo? ¿Se dejaron de sumar por millones los hundidos en la pobreza y en la miseria? ¿Tenemos un campo con cultivos envidiables que dan para el abastecimiento nacional y para exportar?
¿En verdad se atacó a la delincuencia organizada? ¿Se les hicieron a los grandes capos decomisos importantes? ¿Nos enteramos del destino del dinero que seguramente deben haberles decomisado junto con otras propiedades? ¿Disminuyeron el narcotráfico? ¿Lograron que la población volviera a sentirse segura en sus casas, en las calles, en el trabajo? ¿Se dieron más y mejores prestaciones a los trabajadores? ¿Buscaron ampliar la base tributaria a fin de disminuir la carga sobre los mismos de siempre, sobre los cautivos? ¿Aplicaron medidas de corrección a los que pagan un mínimo de impuestos, evaden al fisco, logran recuperar sumas a través de devoluciones también inexplicables? ¿Nos informaron con exactitud a que obras se destinaría no solo el presupuesto de Egresos sino todo el dinero que pidieron prestado?
¿En algún momento hicieron realidad que la CFE fuera una empresa competitiva? ¿Manejaron proyectos para que Pemex estuviera realmente en posibilidad de competir fabricando derivados del petróleo? ¿Procuraron que quienes contaban con concesiones mineras pagaran impuestos? ¿Checaron las medidas de seguridad para los trabajadores en zonas de riesgo? ¿Construyeron caminos, carreteras, puentes, refinerías o simplemente otorgaron concesiones con las que sus amigos se han hecho inmensamente ricos? ¿Tuvieron un destello de transparencia? ¿Manejaron procesos electorales limpios? ¿Viven de lo que lograron acumular de salarios mientras la casa, el vestido, el sustento, los coches, los viajes, las colegiaturas no les costaron un solo peso o toda la fortuna que poseen proviene del saqueo?
¿Es de esos personajes de los que considera Peña Nieto y su gabinete que deben vestirse de gloria y de aceptación? Parecería lógicamente que no, por lo tanto estas apariciones tienen un fondo que mucho tiene que ver con el manejo de intereses de todo tipo encabezados por los económicos y los políticos. Porque tanto Fox como Calderón han demostrado que tienen una coraza muy dura, que su cinismo es igual o mayor que su arrogancia y narcisismo. El traje, la corbata, la camisa que luce don Felipe en las fotos que se publican de esa entrevista deben sumar en precio mas de 70 mil dólares y ¿su alto salario de Presidente le ha dado para ese gusto? Pero no ha sido el único ya que ha contado con capital para viajar por el mundo, estar presente en los partidos mundiales de varios deportes, vivir en zonas exclusivas, comer en los restaurantes internacionales más cotizados y, desde ahí, seguir paso a paso el rumbo del partido que lo llevo al poder y por ende cuidar de que a sus pupilos, a los que le quedan, no se les aplique ninguna ley.
EL VICTIMARIO SE HACE VICTIMA
Ahora bien, aplaude sin ningún pudor una reforma energética que dice él no pudo lograr porque tanto el PRI como el PRD vendían su voto muy caro. Y muy caro es pedir dinero para los gobiernos locales o esa fue la cortina con la intentó ocultar todos los capitales que les entregó a los “chuchos”, y que es inocultable. Si era para las Entidades ¿por qué escatimó fondos que, en primer lugar son de los ciudadanos y en segundo, son las razones por las cuales se endeudaron tanto? Para los del PRI, la explicación es otra ya que su pretensión con un candidato a la presidencia que ya venían trabajando con años de anticipación, fueran los tricolores los que lograran las segundas partes, en algunos casos, de jugosas negociaciones y, en otros la entrada de capitales con la característica de no aceptar diezmos ni coyotajes sino formar parte del grupo de accionistas sin que la participación les costara un solo peso. Todo con el poder de una firma.
Salta de inmediato el cúmulo de corruptelas cometidas durante su mandato y de las cuales se lava las manos, habla solo de un buen gobierno y no refiere esos excedentes petroleros de los cuales no rindió cuentas; tampoco dice una palabra sobre los fideicomisos que se le encontraron; menos aún hace referencia a las maniobras de su cuñado Hildebrando; se refiere con aplausos a los contratos celebrados con la iniciativa privada relacionados con el petróleo como si todos ellos no hubieses tenido la característica de la ilegalidad; afirma que los más de 70 mil muertos son producto de las acciones criminales y, por supuesto no acepta la responsabilidad que existe ante el fracaso de una estrategia que no se puede calificar de inapropiada sino de estúpida y mortal.
Defiende a Genaro García Luna como si jamás se le hubiesen descubierto sus andanzas, sus montajes, los fraudes que, junto con Marisela Morales, cometieron. Los hallazgos de fosas clandestinas durante su mandato fueron escalofriantes y llegaron a sumar no solo 72 indocumentados en Tamaulipas sino 193 en zonas a la redonda y de ello, nada menciona, no pide una sola disculpa, no. De la manera más simplista justifica que nunca pudo atrapar a Joaquín Guzmán Loera. Su antecesor lo dejó escapar y Calderón no pudo reaprenderlo y el “chapo” logró expandir su imperio, ser uno de los hombres que aparecen en la lista de Forbes, infiltrar a todas las policías, ligarse con autoridades de todos los niveles, logró quedarse como amo y señor en muchas rutas entregándoles a sus competidores y, no lo pudieron detener.
Que se muriera Juan Camilo Mouriño o Francisco Blake, según sus expresiones, ya es cosa del pasado. El de un pasado que sigue siendo presente puesto que se protegen todos los compromisos que se contrajeron a través de la familia Mouriño, de la cual, la matriarca, sigue en España, no pisa México porque consideran que todo está muy revuelto y será ahora con la aparición de Calderón que el piso vuelva a su lugar y los negocios al suyo. Lo de Iberdrola es otro ejemplo de contrataciones que han decidido mantener porque ya lo que sigue es para el que llegó. Así pues se trata de proteger intereses, de no dejarse arrebatar lo que se logró, de tender un manto de protección aún mayor sobre los que, demostrado está, defraudaron al país saqueándolo, rematando sus riquezas, manejando como propio el patrimonio nacional y las arcas federales.
La aceptación con la que cuenta actualmente Enrique Peña Nieto no llega ni siquiera al 5 de un 10 de calificación, pese a las entrevistas, a las declaraciones de los ex presidentes, a las promesas que siguen saliendo una tras otra en los foros sin que todavía se encuentre sustento para su cumplimiento, con todo y las apariciones en diarios internacionales en donde el discurso es exactamente el mismo, aún y cuando saturen a las televisoras y a las cadenas radiofónicas de siempre con centenas de mensajes. Los daños están hechos, por los de antes y con lo que hasta hoy se ha visto, de lo cual nada se dirá durante las presentación del próximo segundo informe de gobierno presidencial. Volverán los foros a constituirse como el gran escenario para los aplausos.
Si bien ahora no han gastado en el montaje de una carpa, en escenografía de película, en montajes armados a pedido y con decenas de directores y asesores bien pagados, ya que todo el evento tendrá lugar en Palacio Nacional, con toda la esplendidez que guarda en su interior y exterior, su expresión sobre que es el sitio en donde se maneja el gobierno nos hace recordar que Andrés Manuel López Obrador señaló, durante su campaña a la presidencia, que sería el sitio desde el cual gobernaría, como tiene que ser; solo que en este caso se busca darle no solo seriedad sino la debida dosis de autoritarismo al acto al que solo asistirán unos cuantos. Las vallas y las medidas de seguridad, los de la gendarmería, que ahí se estrenarán, los elementos de todas las fuerzas policiacas existentes sumarán más que los que estarán en el interior y, ni unos ni otros, representan a los millones de mexicanos que, se verá y se sabrá con toda veracidad, ni siquiera van a prender el radio o la tele.
A Peña Nieto le quedan 4 años; Fox ya está acariciando la fortuna que va a obtener de su centro Fox y de los cursos, capacitaciones, foros petroleros y energéticos que ahí van a desarrollarse o sea que sigue en la escena; Calderón amenaza con seguir en el país, participando en lo político y amenazando con dejarnos en un primer plano a doña Margarita, a la mujer que le conoce todos los secretos y le soporta desde infidelidades hasta espantosas crudas, aunque con gran gusto comparte toda la riqueza y obviamente las comodidades. Los mexicanos, como “don Sebas”, tan campantes, ¿verdad?
Fuente: http://revoluciontrespuntocero.com/105317/