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lunes, 3 de noviembre de 2014

Manifestantes abuchean a la delegación mexicana en sesión de la CIDH


(EFE) — Un grupo de manifestantes que pedía justicia para los 43 estudiantes desaparecidos hace más de un mes en el municipio mexicano de Iguala recibió hoy con abucheos a la delegación del gobierno de México que acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para explicar su Programa Nacional de Derechos Humanos.

Los manifestantes gritaron "¡Criminales, asesinos!" a los funcionarios mexicanos que intervendrán hoy en el 153 periodo de sesiones de la CIDH, que se celebra en Washington.

"Es obvio que el gobierno mexicano ha dado una versión oficial que no es cierta. Hoy estamos aquí para romper esa versión oficial", clamó uno de los portavoces del grupo, Salvador Sarmiento, quien invitó a los activistas a entrar a las cinco audiencias públicas que la CIDH celebrará sobre el país.

La desaparición de los estudiantes probablemente saldrá a relucir en la primera de estas audiencias, solicitada por el Ejecutivo mexicano para explicar su Programa Nacional de Derechos Humanos.

Jacqueline Sáenz, de la asociación Fundar, consideró que "exponiendo el Programa Nacional de Derechos Humanos no se resuelven las cosas", y opinó que es "muy importante dar una respuesta a un discurso oficial incierto".

A su juicio, existe una realidad que "lacera a todo el país" y, en este sentido, destacó que a julio de 2014 la cifra de personas desaparecidas es de más 22.000, a los que se suman los 43 jóvenes de Iguala y la "lista negra que no se ve".

Con una bandera de México y pancartas en las que podían leerse mensajes como "Ni perdón, ni olvido", los manifestantes colocados en medio círculo gritaron durante cerca de una hora los nombres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, en el estado de Guerrero.

"Vivos se los llevaron y vivos los queremos" fue otra de las consignas más repetidas por los activistas, que portaban varios carteles en los que la palabra "Missed" ("Desaparecido") se superponía a la cara y nombre de los 43 jóvenes.

El portavoz de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Eduardo del Río, dijo que los representantes del gobierno decidieron no esquivar la manifestación pese a que podían "haber entrado por una puerta trasera" a la sede de la CIDH.

"La delegación mexicana tomó la decisión de entrar por la puerta principal como muestra de la apertura y espíritu de rendición de cuentas con el que acude a esta cita a la Comisión", afirmó Del Río.

El subsecretario de la cancillería, Juan Manuel Gómez Robledo, adelantó que el Gobierno de la República y los representantes de los familiares de los estudiantes buscarán un acuerdo en la CIDH para formar un grupo de expertos que ayude a buscar a los jóvenes desaparecidos desde el 26 de septiembre pasado.

Ese día policías atacaron a tiros a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa presuntamente por órdenes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca.

Según la investigación, los agentes detuvieron a 43 estudiantes y los entregaron al cártel Guerreros Unidos, cuyo líder, Sidronio Casarrubias, ordenó su desaparición creyendo que se trataba de miembros de Los Rojos, un grupo criminal rival.

Fuente: http://mexico.cnn.com/nacional/2014/10/30/manifestantes-abuchean-a-la-delegacion-mexicana-en-sesion-de-la-cidh

Ayotzinapa: A LOS ESTUDIANTES, "los tenemos en la Cueva del Diablo": SICARIO

Esa madrugada del miércoles pasado el sicario ya había bebido los suficientes mezcales para comenzar a fantochear.


"Nos los llevamos a la "Cueva del Diablo". Matamos a los más bravos y a los otros los tenemos ahí" —balbuceó frente a sus compañeros, un grupo de tipos de mala pinta. Hablaba de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

En la mesa de al lado, un cliente solitario aguzó el oído para agarrar todos los detalles del relato. Había mucho que escuchar: La lengua se le había soltado al matón a sueldo en esa cantina de poca monta de Iguala, donde más de uno sabe que es de sentido común callar para mantener la cabeza pegada a los hombros, aún ahora, con la ciudad tomada por los federales.

Pero nuestro sujeto, aceitado por los mezcales, descartó toda regla de discreción. O dijo lo que sabía, o comenzó a imaginar cosas.

—"Los subimos a dos camiones de pescado y luego nos los llevamos en lanchas por el Balsas. Tenemos vivos a la mitad, en la cueva" —contó. Sus compañeros escuchaban atentos.

El sicario, o quien quiera que fuera, decía trabajar para "Los Guerreros Unidos". No era —y quedaba muy claro— un tipo prudente, menos con la guerra que se ha desatado con "Los Rojos" y con agentes de inteligencia por todos lados.

Vaya, medio Cisen se encuentra en el estado. Pero con solo una botella encima acababa de soltar la sopa a sus amigos de farra.

Dio varios detalles: la noche del 26 de septiembre balearon a tres en Iguala y luego tomaron camino hasta la presa El Caracol de madrugada, en una carretera que serpentea entre la montaña y que termina casi junto al agua.

Después de transportarlos en lanchas río abajo, a los muchachos se les había hecho marchar en fila india en la selva. No todos llegaron. Algunos murieron asesinados en el camino, sus cuerpos fueron lanzados por la borda.

El relato seguía con más detalles. La cueva en la que los tenían retenidos estaba a una hora y media en barco de Acatlán, en una localidad conocida como Acatlancillo, cerca de una cascada sin nombre. Más de la mitad de los normalistas seguían ahí, atrapados, bajo la custodia de una recua de narcos.

—"Están vivos" —insistió el sicario.

Y así, de súbito, el secreto mejor guardado de México se ventilaba en un bar, escapándosele a un tipo con tragos de más. A unos metros, en la mesa contigua, el cliente de oídos agudos, que en realidad era un policía comunitario de la Unión Popular de Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), dio las gracias a la mesera, pagó su trago y regresó a su campamento con la primicia.

En la búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, un misterio que ha desafiado al Estado mexicano y al gobierno federal durante más cuatro semanas, había un nuevo, aunque poco probable y hasta disparatado rastro.

Pero la desesperación lleva a buscar en donde sea. A las fosas de Iguala, las de Cocula y los huesos sumergidos en el río San Juan se añadía la pista más extraña hasta el momento.

Invención o no, el relato fantástico fue tomado en serio en varios niveles, incluidos los oficiales. Abría la posibilidad de hallar con vida a estudiantes que hasta entonces habían sido buscados en pretérito, solo en fosas. Se trataba de algo tan sencillo como esperanza, de aquello que si no existe es reemplazado por la muerte, según define el antropólogo Michael Taussig.

“Sin la esperanza lo que queda es la muerte. La muerte del espíritu. La muerte de la vida, donde ya no hay sentido de regeneración o renovación”, sostiene.

Está muriendo de hambre

La Upoeg lleva un mes de trabajos casi heroicos. No vuelven a casa desde septiembre. Nadie les paga y tienen que racionar la gasolina. De día mal comen y de noche, cuando pueden, duermen en un campamento en el zócalo de Iguala.

Son como sabuesos alocados: andan por brechas y sierras donde nadie en su sano juicio se metería y en ese trajín han descubierto varias fosas con cuerpos. Han sido más eficientes que muchos criminalistas entrenados.

Pero comienzan a sufrir el desgaste de la búsqueda. Su ropa se ve sucia. Sus vehículos lucen más destartalados y polvosos de lo habitual, que ya es decir mucho.

Encima, varias esposas están sumamente molestas por la larga ausencia de sus hombres, que hace cuatro semanas se fueron a tratar de encontrar a los jovencitos de Ayotzi armados de machetes e imbuidos de un primordial sentido de justicia.

“Mi esposa me regañó el otro día, que cómo es que dejaba a mi familia, que me ponía en riesgo, que los ponía en peligro y yo le dije ‘¿y a la familia de esos chicos, qué? ¿A ellos quién los ayuda a encontrar a sus hijos?’”, dice Lucas Pita, un igualteco que dejó todo por ir a la búsqueda de los normalistas.

Es una opinión ampliamente extendida entre sus compañeros. “Vamos a encontrarlos vivos”, promete Crisóforo García, uno de los comandantes.

Pero no han encontrado nada. O lo que han hallado —en las fosas de Iguala—, aún no ha sido plenamente identificado. En tanto, con el paso de los días las provisiones ya comenzaron a escasear.

“Ojalá nos comiencen a apoyar los empresarios con gasolina. Es muy difícil trasladarnos de una comunidad a otra todos los días”, sostiene Lino Ponce, asistente de Bruno Plácido, líder y creador de la policía comunitaria guerrerense, que desde hace casi dos años mantiene su propia guerra contra la delincuencia organizada en varios municipios de Guerrero.

Desde que se involucraron en el caso de los normalistas de Ayotzinapa, los comunitarios de la Upoeg andan a la caza de pistas donde puedan encontrarlas, como todos unos detectives tropicales.

Cualquier dicho, cualquier rumor, es digno de ser revisado. Una fosa en el cerro: hay que ir. Una casa de seguridad en el pueblo: hay que revisarlo. Ropa en la montaña: puede ser de los chicos.

“A estas alturas hay que descartar toda posibilidad”, dice don Migue, uno de los líderes de la columna estacionada en Iguala, donde han establecido una base de operaciones. Se trata de un campamento de casas de campaña al que a diario llegan datos y versiones.

Fue así como esta semana les llegó el rumor de la "Cueva del Diablo" y una misión se organizó al Nuevo Balsas, en uno de los confines más remotos de Guerrero, en la presa de El Caracol.

El dato les resultó tan interesante que los comunitarios se acercaron a la Gendarmería, que por estos días ya está en Guerrero, con una petición:

-¿No prestan algunos hombres y helicópteros para ir a la cueva?

La Policía Federal, tan hambrienta y desesperada por encontrar pistas como la Upoeg dijo "sí".

¿Qué tiene que ver el diablo?

Muchos lugares tienen su "Cueva del diablo". Son sitios que se prestan al mito y que generalmente involucran a un demonio que habita en su interior, donde lleva almas robadas. 

Una interpretación antropológica dicta que la caverna inconscientemente es asociada con una entrada al inframundo y, por ende, con la maldad. De ahí la replicación del mito en varios estados y países. En Iztapalapa hay una. En Mazatlán, otra. En Veracruz hay al menos dos. Alemania tiene la suya. Hay en Florida, Bulgaria, Brasil, Japón y Australia.

En Guerrero hay dos. La que nos atañe y que de alguna manera se filtró al tema Ayotzinapa, se encuentra cerca de Nuevo Balsas, a unos 30 kilómetros de Cocula, donde la Procuraduría General de la República realiza peritajes en un tiradero a cielo abierto y en el río San Juan. En ambos han sido hallados restos óseos y osamentas.

El jueves pasado, eran las 12 del día y una larga columna de gendarmes y comunitarios esperaba en el embarcadero de Nuevo Balsas a que un helicóptero Blackhawk terminara las labores de reconocimiento en el área circundante a la "Cueva del Diablo".

Los federales iban armados hasta los dientes. La Upoeg llevaba varas y machetes.

Formados junto a los botes, los gendarmes escucharon la advertencia de su comandante. “Hay que estar precavidos”, les dijo. “No hay condiciones en esa zona. Hay mucho plantío de mariguana y amapola”.

En un mapa, los federales trazaron las siguientes coordenadas: latitud 17 grados, 55 minutos, cero segundos norte por longitud 99 grados, 58 minutos y 30 segundos oeste.

"La Cueva del Diablo" estaba trazada en un punto rojo.

Fuente: http://www.notinfomex.org/2014/11/ayotzinapa-los-estudiantes-los-tenemos.html

lunes, 27 de octubre de 2014

“No aceptemos el regreso a la normalidad si no aparecen con vida los 43 normalistas”: AMLO


(26 de octubre, 2014).- “Hoy como siempre nos ocupamos de asuntos importantes para la vida pública de México pero en esta ocasión lo hacemos en momentos aciagos de tristeza y de dolor. Lo estamos haciendo ahora cuando se está manifestando con mayor dureza la grave y profunda crisis de México”, refirió este domingo el dos veces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador con respecto al caso de 43 normalistas desaparecidos desde los pasados 26 y 27 de septiembre.
Ante ello, convocó a sus seguidores a que sin esperar convocatoria éstos participen en todos los actos para exigir justicia en el caso de los estudiantes de la Rural de Ayotzinapa de Guerrero.
Pidió a la población no descansar hasta que se presenten con vida los estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos en Ayotzinapa, Guerrero, convocando a la creación inmediata de una Comisión civil de la Verdad en la que se incluya gente “de inobjetable honestidad” como el padre Alejandro Solalinde, Rosario Ibarra y Elena Poniatowska, quien ante la conmoción suspendió su discurso y tuvo un breve desmayo.
Además pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que prosiga con la solicitud de consulta ciudadana nacional para revocar la Reforma Energética y llamó a Enrique Peña Nieto a dejar el cargo presidencial antes del próximo primero de diciembre para que en junio del año próximo en el marco electoral, también se elija nuevo mandatario.

“No volvamos a la normalidad porque estos de la mafia del poder tienen eso bien ensayado, van dejando de darle importancia a un conflicto para que nos acostumbremos, nada de eso, no aceptemos el regreso a la normalidad si no aparecen con vida los 43 jóvenes de guerrero”, declaró López Obrador.
Ante miles de personas pidió no acostumbrarse a la desdicha y al horror pues tiene que haber “un antes y un después de estos lamentables hechos. Ya nada será igual”.
Además, indicó no conocer al hoy prófugo alcalde de Iguala, José Luis Abarca así como haber retirado su apoyo al ahora gobernador con licencia, Ángel Aguirre pues éste no buscaba apoyar políticas sociales que el tabasqueño propuso; señaló que en ningún momento se ha relacionado con ambos, incluso, señaló, que si éste llegara a traicionar a sus bases, no sólo pidió ser juzgado de conformidad con las leyes, sino por el pueblo y la historia.
“Aclaro, nunca en mi vida como dirigente social político he establecido relaciones de complicidad con nadie. A mí me pueden acusar mis adversarios de lo que se les dé la gana pero nunca podrán acusarme de corrupto”, declaró.
Por su parte, Martí Batres, presidente del Morena, insistió en que el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto y sus predecesores han sido los culpables de llevar al país a una catástrofe nacional: “Esos cínicos y descarados bandidos decían que nuestro movimiento era un peligro para México, pero que ironía trágica ellos llenaron el país de sangre con más de 100 mil muertos”.
Fuente: http://revoluciontrespuntocero.com/no-aceptemos-el-regreso-a-la-normalidad-si-no-aparecen-con-vida-los-43-normalistas-amlo/

miércoles, 15 de octubre de 2014

Ataque a indígenas camino a Morelia, irían a apoyar a normalistas


Morelia, Michoacán.-Balean autobús en el que un grupo de indígenas se dirige a la ciudad de Morelia a realizar una manifestación en apoyo a la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, los hechos ocurrieron antes de llegar a la Ciudad de Pátzcuaro, casi en el entronque a Zirahuén.
De acuerdo a la versión de un testigo que se comunicó con este medio, un grupo de sujetos armados accionó un arma contra uno de los autobuses donde se trasladan los indígenas que vienen a una manifestación a la ciudad de Morelia, para después darse a la fuga rumbo al poblado de Zirahuén.
Sin embargo declaró que no se reportan heridos, por lo que la caravana sigue su curso y se espera que alrededor de las 15:00 horas lleguen a la capital michoacana para participar en la protesta.
Considerando que aún sigue su viaje por la carretera, advirtieron que hacen responsable al Gobierno del Estado por lo que pueda ocurrir; “es claro que se trata de un atentado de intimidación, pero nosotros vamos a seguir adelante, si algo nos ocurre es causa de este mal gobierno”, señaló el testigo de los hechos.
Fuente: http://michoacantrespuntocero.com/atacan-a-indigenas-que-se-dirigen-a-morelia-para-apoyar-a-normalistas-no-hay-heridos/

martes, 14 de octubre de 2014

“Asesino, asesino” gritan a Peña Nieto en la FIL del Zócalo


(13 de octubre, 2014).- La Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México se tornó un espacio común de indignación popular que al grito de “Asesino, asesino, asesino”, los asistentes reclamaron al gobierno federal a cargo de Enrique Peña Nieto -sin omitir al del estado de Guerrero, de Ángel Aguirre-, la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre.
Fue durante la tertulia realizada con los comunicadores Fernanda Tapia, Sanjuana Martínez, Jenaro Villamil, Virgilio Caballero, Humberto Mussacchio y a la que más tarde se incorporó Paco Ignacio Taibo II, que los asistentes comenzaron a elevar la voz poco a poco.
Conforme el título de la actividad “La historia del presente”, avanzaba en el análisis de los ponentes, los temas sobre la “actualidad mexicana” tocó temas sensibles para los asistentes como el de la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa, las ejecuciones extrajudiciales en el municipio de Tlatlaya en el Estado de México y la cuenta regresiva comenzó.
Guardería ABC, el derrame de tóxicos en el río Sonora, la masacre de 72 migrantes en San Fernando Tamaulipas y la de 1968 en Tlatelolco, provocó una reacción entre el público; “asesino, asesino, asesino” gritaron al unísono los centenares de presentes bajo la carpa titulada José Revueltas.
“Que se vayan todos”, continuaron otros. La tertulia se volvió un espacio común de la ciudadanía en su mayoría capitalina que argumentaban no dejarían al partido presidencial, “conquistar” la Ciudad de México.
“Si con estos desplegados que están sacando en el extranjero no generan repudio internacional a nuestros políticos, no sé cómo lo lograremos”, destacó la conductora radiofónica Fernanda Tapia, para quien el presente mexicano, “es un momento desesperado y de los más oscuros que yo recuerdo”.
Por su parte, cuando el periodista Virgilio Caballero tomó la palabra, aseguró que los tres niveles de gobierno están comprometidos a dar respuesta a la sociedad mexicana, ya que incluso señaló directamente al Partido de la Revolución Democrática (PRD) de estar comprometido “con el asesinato de estudiantes de Ayotzinapa”.
“No podemos confiar en las autoridades ni siquiera de dizque izquierda de la Ciudad de México y de cualquier parte del país”, afirmó.
Para Humberto Mussachio, la actual administración peñista y en general las administraciones federales “no se comportan como estadistas, sino como gestores del país”, pues a decir de éste, sólo buscan venderlo.
“El gobierno federal y estatal han sido incapaces de decir qué pasó, por qué mataron a esos muchachos y por qué desaparecieron a los otros, al no hacerlo, muestra que este gobierno es incapaz de cumplir con las tareas del Estado”, por lo cual, pidió la renuncia de Enrique Peña Nieto entre ovaciones de los presentes.
Por último, Jenaro Villamil, enfatizó que “por fin Peña Nieto está apareciendo en las portadas de toda la prensa internacional como lo que es: un asesino”.

lunes, 13 de octubre de 2014

Policías de Guerrero se enfrentan con manifestantes

13 de octubre de 2014.-El día de hoy,  integrantes de la Coordinadora Estatal de trabajadores de la educación del estado de Guerrero (Ceteg) tuvieron un percance con la policía  en el congreso del estado. Los manifestantes exigían la aparición  con vida de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. 



El periódico La Jornada relata que el enfrentamiento duró alrededor de 40 minutos. La policía antimotines utilizó extintores para dispersar a los manifestantes cetegistas, quienes lograron abrir una puerta de los accesos del recinto legislativo local. 
Al momento de los hechos se llevaba a  cabo una ceremonia para entregar la Medalla Eduardo Neri a la militante priísta, Guadalupe Gómez Maganda, la cual fue interrumpida ante las escaramuzas.
Después del enfrentamiento los manifestantes se retiraron, aunque continúa el plantón de estudiantes en las inmediaciones del Congreso.
Las acciones de los manifestantes forman parte del plan de acción acordado entre el Movimiento Popular de Guerrero, los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y la Ceteg, para presionar al gobierno del estado en la presentación de los 43 estudiantes normalistas desparecidos desde el 26 y 27 de septiembre pasados a manos de policías municipales e integrantes del crimen organizado.





Fuente: http://regeneracion.mx/causas-justas/policia-de-guerrero-se-enfrenta-con-manifestantes/

Aguirre, el omiso y desafiante “amigo” de Peña Nieto


Crecido al amparo del PRI y de sus peores prácticas, Ángel Aguirre gobernó Guerrero a finales del siglo pasado y dejó, entre otras cosas, una cauda de perredistas asesinados. Amigo de Enrique Peña Nieto, éste no intervino cuando el guerrerense cambió de chaqueta, despechado con el priismo, y se cobijó en la llamada izquierda para acceder de nuevo al mandato estatal. Ahora, con el crimen de Ayotzinapa, ese manto protector de la máxima autoridad parece desvanecerse y el gobernador busca desesperadamente conservar el cargo, incluso pese a que la orden de matar a los normalistas pudo haber salido de su entorno más cercano, como opina un empresario local.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Nacido políticamente en el PRI, que lo hizo gobernador de Guerrero (1996-1999) y cobijado por el PRD para ejercer un nuevo mandato en el estado, la gestión de Ángel Aguirre Rivero se complica cada día más por el asesinato y desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, calificada por organizaciones como Human Rights Watch como el ataque a estudiantes más grave desde 1968.
El predecesor de Aguirre, Rubén Figueroa Alcocer, resistió ocho meses al frente del gobierno estatal luego de la matanza de 16 campesinos en Aguas Blancas a manos de policías estatales en junio de 1995, pero dimitió por la intervención directa del presidente Ernesto Zedillo.
Arropado por la dirigencia nacional del PRD, presidida ahora por Carlos Navarrete, dirigente de la corriente Nueva Izquierda, ante la presión de miles de voces en el mundo que piden su salida, Aguirre maquinó una estrategia dilatoria.
El jueves 9, primero en Acapulco y en presencia de un público que le lanzaba vivas, y más tarde flanqueado por Navarrete y el secretario general del PRD, Héctor Bautista, respondió al clamor popular en su contra con el anuncio de la próxima presentación de una iniciativa al Congreso local para preguntar a los guerrerenses si debe continuar al frente del Ejecutivo estatal.
En su terruño el gobernador rechazó los señalamientos de “asesino o represor” y de que recibió financiamiento del Cártel de los Beltrán Leyva en su campaña, como señala un vídeo que circula en internet; aseguró que la federación sabía de la infiltración de la delincuencia organizada en las policías municipales, exigió verdad y justicia para el caso y sostuvo que no dejaría el gobierno por los “opinotecnócratas”.
En una conferencia de prensa en la Ciudad de México en la cual no se aceptaron preguntas, Aguirre precisó que al Congreso local le corresponderá procesar la iniciativa que presentará el lunes 13. Navarrete apuntaló: “Si es la decisión de los guerrerenses revocarle el mandato al gobernador, que así sea”.
(Fragmento del reportaje que se publica en la revista Proceso 1980, ya en circulación)
Fuente: http://www.proceso.com.mx/?p=384461

lunes, 29 de septiembre de 2014

A normalistas desaparecidos “se los llevaron en patrullas”; marchan para hallarlos vivos

      Foto: Cuartoscuro.

Dos autobuses en los que viajan estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, fueron escoltados por 7 patrullas de la policía estatal cuando se dirigían a Iguala reclamar los cuerpos de los estudiantes caídos en la agresión. 

Ciudad de México, 29 de septiembre (SinEmbargo).– Familiares y amigos de los 58 estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos reportados como desaparecidos por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Guerrero denunciaron que los jóvenes fueron detenidos por agentes de la Policía Municipal de Iguala, corporación involucrada en la muerte de tres normalistas.

La mañana de este lunes, estudiantes y maestros marchan en Chilpancingo para exigir que localicen con vida a sus compañeros de la Normal de Ayotzinapa; además demandan que se esclarezca el asesinato de otros tres estudiantes la noche del pasado viernes, presuntamente a manos de la Policía de Iguala.

De acuerdo con medios locales, un contingente salió del monumento a los Niños Héroes en la avenida Benito Juárez de esa ciudad, y se dirigen a la estatua de El Caballito, donde se prevé se unirán más estudiantes.

Entre los participantes se encuentran normalistas del Frente único de Normales Públicas del Estado de Guerrero, de la normal de Ayotzinapa y de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG).

En tanto, Margarito Guerrero, padre del joven normalista Jhosvani Guerrero, comentó al diario El Sur de Acapulco que los familiares están manejando como “detenidos desaparecidos” a sus hijos, “porque se los llevaron las patrullas y esa es nuestra preocupación porque no sabemos ni de una instancia gubernamental y creo que tampoco lo ha dicho el Gobernador dónde están nuestros hijos y no sabemos nada de ellos”.

La noche del viernes, un alumno de la Normal declaró al diario que 30 policías se llevaron a sus compañeros y mencionó que alcanzó a identificar las patrullas 018, 020, 027, 028 y la 302 como los vehículos donde transportaron a los detenidos.

Este domingo, una comisión de padres de familia y alumnos fueron recibidos por el comandante del 27 Batallón de Infantería, Coronel José Rodríguez Pérez, y el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) en el estado, Ramón Navarrete Magdaleno.

Los padres, entre ellos Margarito Guerrero e Hilda Legideño Vargas, madre del estudiante Jorge Antonio Tizapa Legideño, preguntaron al Coronel si el Ejército tenía detenidos a sus hijos, “porque hasta ahorita no sabemos nada de ellos”.

Sin embargo, el mando militar respondió que no tenía a ninguno de los jóvenes desaparecidos. Precisó que las fuerzas castrenses no participaron en el ataque y detención de los normalistas.“Tampoco nosotros hemos dicho que los municipales sean los que dispararon”, dijo el Coronel.

De acuerdo con las declaraciones recabadas por El Sur, al momento del ataque en contra de los jóvenes el mando militar comentó que tuvieron conocimiento “de lo que estaba sucediendo al último, cuando el Ejército salió fue porque nos habían manifestado que había gente civil en el área”.

“No sabemos si la Policía Municipal disparó y tampoco participamos en la detención de los policías, ni de sus compañeros”, dijo el mando militar.

ESTUDIANTES DESAPARECIDOS

 La Procuraduría General de Justicia del Estados (PGJE) ayer dio a conocer una lista con 57 nombres de los estudiantes desaparecidos, aunque momentos hablaron de 58 normalistas; entre ellos se encuentran: Abel García Hernández, Abelardo Vázquez Periten, Adán Abrajan de la Cruz, Alexander Mora Venancio, Ambrosio Martínez Rodríguez, Antonio Santana Maestro, Benjamín Acergo Bautista, Benjamín Ascencio Bautista, Carlos Iván Ramírez Villarreal, Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, Cesar Manuel González Hernández, Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, Christian Tomas Colon Garnica, Cirino Tejeda Meza, Cutberto Ortiz Ramos, Daniel Gerardo Cantú Morales.

Dorian González Parral, Eduardo Ayafredh Sebastián Salgado, Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, Everardo Rodríguez Bello, Felipe Arnulfo Rosas, Giovanni Galindes Guerrero, Israel Caballero Sánchez, Israel Jacinto Lugardo, Jazziel Ramírez Sánchez, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, Jonas Trujillo González, Jonathan Maldonado Hernández, Jorge Álvarez Nava, Jorge Aníbal Cruz Mendoza, Jorge Antonio Tizapa Legideño, Jorge Luis González Parral, José Ángel Campos Cantor, José Ángel Navarrete González, José Eduardo Bartolo Tlatempa, José Luis Luna Torres, Joshvani Guerrero de la Cruz, Julio Cesar López Patolzin.

Además de Julio Cesar Ramírez Nava, Julio cesar Velázquez Alonso, Leonel Castro Abarca, Luis Ángel Abarca Carrillo, Luis Ángel Francisco Arzola, Luis ángel Gutiérrez Álvarez, Magdaleno Rubén Lauro Villegas, Marcial Pablo Baranda, Marco Antonio Andrés Santos, Marco Antonio Gómez Molina, Mario Torreblanca Flores, Martín Getsemany Sánchez García, Mateo Carrera Moctezuma, Mauricio Ortega Valerio, Miguel Ángel Hernández Martínez, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Rodrigo Morales García, Severo Pedro Minga y Saúl Bruno García.

El pasado 26 de septiembre del año en curso los jóvenes normalistas se encontraban realizando actividades políticas como parte del plan de lucha de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).

Fue entonces cuando sufrieron dos atentados, el primero cerca de las 21:30 horas en el Periférico Norte de la ciudad de Iguala, cometido por policías municipales, “quienes a mansalva rodearon y dispararon contra los autobuses en que se trasladaban los estudiantes, en este primer atentado, el estudiante Aldo Gutiérrez Solano fue ejecutado con un disparo en la cabeza”, describieron.

El segundo ataque fue cometido por un comando armado vestidos de civil no identificado cuatro horas después, cuando los estudiantes denunciaban el ataque en el mismo lugar de los hechos con maestros y reporteros, fueron detonados al menos 200 disparos durante el atentado, con las que ejecutaron a otros dos normalistas de Ayotzinapa.

Por este hecho, 22 policías municipales fueron detenidos y trasladados la noche del sábado a las instalaciones de la Fiscalía Regional de la PGJE con sede en Acapulco. Los padres de familia pidieron la colaboración de la institución militar para que coadyuve en la búsqueda de sus hijos, y el coronel les pidió que una relación de los jóvenes desaparecidos para ayudar en la búsqueda.

“Nosotros tenemos gente en diferentes partes del estado y pudiéramos buscarlos y ayudarles”, dijo uno de los familiares a El Sur.

El diario reporta que después de unos 10 minutos de entrevistarse con mandos militares en la puerta principal del cuartel del Batallón, los padres de familia y alumnos siguieron se recorrido bajo el resguardo policiaco hacia las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en este lugar los padres de familia entregaron la lista de los nombres de los 58 jóvenes desaparecidos.

Más tarde, la caravana se trasladó a las instalaciones de la cárcel municipal, donde a puerta cerrada se reunieron con efectivos policiacos que estaban encargados del área y el representante de la Codehum. Aquí les informaron que en el área de barandillas no había ningún joven detenido.

En la cárcel municipal El Sur observó a algunos efectivos desarmados y se informó que en la cárcel municipal no había ninguna persona detenida.

Fuente: http://www.sinembargo.mx/29-09-2014/1129283