Desde si necesitamos subir por escaleras eléctricas hasta los callos de los pies.
Muchas cosas han cambiado desde la Edad de Piedra hasta nuestros días; por ejemplo, la agricultura modificó la forma de alimentarnos; la Revolución Industrial modificó el estilo de vida; y la Revolución Tecnológica ha cambiado la forma en que nos comunicamos, trabajamos y pensamos. No obstante, existe algo que no ha cambiado radicalmente: el cuerpo humano.
Nos guste o no, hemos evolucionado para ser bípedos sudorosos y grasosos, sin pelo y con grandes cerebros. Hemos evolucionado para devorar azúcar, almidón y grasa. Hemos pasado de ser físicamente activos, para convertirnos en flojos", comentó el biólogo evolutivo de Harvard, Jason Lieberman, durante una conferencia el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
De acuerdo con Laura Poppick de Live Science, estas son las cinco cosas a las que el hombre moderno con cuerpo del Paleolítico debe enfrentar:
- ¿Subir las escaleras? Cuando llegas al metro y ves de un lado las escaleras y junto a ellas, las escaleras eléctricas, ¿cuál es tu decisión? Seguramente piensas: “Hmmmmm…escaleras…subiré por las escaleras eléctricas…no, mejor las subo caminando, es ejercicio…mejor sí me voy por las escaleras eléctricas”.
Un estudio realizado en los Estados Unidos demostró que sólo 3% de las personas optó por subir las escaleras a pie. Este hábito que nos parece una cuestión de flojera, habría sido considerado un movimiento inteligente por nuestros antecesores. Cazar y recolectar comida requerían de una gran cantidad de energía, por lo que cualquier manera de ahorrarla era bien visto.
Si hubieran existido las escaleras eléctricas en el desierto de Kalahari, ellos también las hubieran utilizado", dijo Lieberman.
- ¿Caminar o estar sentado todo el día?: Los humanos evolucionaron para convertirse en especies andantes. Los chimpancés caminan en promedio de 2 a 3 kilómetros diarios, se cree que los cazadores/recolectores caminaban alrededor de 9 o más kilómetros diarios.
Evolucionamos para caminar, correr, trepar, excavar y lanzar. Así fue cómo los cazadores/recolectores cenaban todos los días", señaló Lieberman.
Caminar ayuda a mantenernos sanos estimulando el flujo sanguíneo y la oxigenación del cuerpo. Pero actualmente, las sociedades moderas pasan la mayoría del tiempo sentadas, lo cual deteriora la salud física y mental de los seres humanos. La gente no tiene tiempo de ejercitar los músculos que fueron construidos con ese fin específico. Contrario a la época de las cavernas, ahora el hacer ejercicio es una manera de quemar las calorías extra que el cuerpo no requiere.
- ¿Zapatos o pies delcazos?: Los seres humanos caminaron descalzos por miles de años antes de la invención de los zapatos. El desarrollo de callos era una forma natural de protección de los pies. Los zapatos han causado un problema: el pie plano. Este es un fenómeno común de la vida moderna y con el tiempo, conduce a lesiones en las articulaciones y las rodillas. Gracias al estudio de esqueletos y restos óseos, los investigadores creen que los pies planos eran poco comunes en el periodo paleolítico. El caminar descalzo promovía la formación de tejidos protectores alrededor del arco del pie.
- ¿Leer o no leer?: Nadie diría que leer es malo para la salud, ¿o sí? Pero Lieberman señaló que la miopía(cuando los objetos lejanos se ven borrossos) ha aumentado significativamente debido a la lectura y la escritura. Los músculos de los ojos deben esforzarse para mirar de cerca y con el paso del tiempo, éstos dejan de funcionar correctamente. Cada vez son más la horas que se pasan en las escuelas u oficinas, leyendo, mirando televisión o haciendo uso de computadoras y celulares, en lugar de ver paisajes y espacios naturales como lo hacían nuestros antecesores.
- ¿Verduras o azúcares?: Los científicos estiman que la dieta Paleolítica (también conocida como “Paleo diet”) consistía en cerca de 2 a 3.5 kilos de azúcar al año. Hoy en día, el estadounidense promedio consume cerca de 45 kilogramos. Este drástico aumento en la ingesta ha ocasionado un incremento en las enfermedades cardíacas y la diabetes, causas principales de muertes en los Estados Unidos durante las últimas décadas.
Los hombres de las cavernas no vigilaban su consumo calórico, simplemente no tenían accesos las enormes cantidades de azúcar que existen hoy en día. La tecnología actual permite extraer el azúcar de una gran cantidad de fuentes (azúcar de caña, árboles de maple, colmenas…).
Lieberman indicó que si los niños del Paleolítico hubieran tenido la oportunidad de atragantarse de dulces, lo habrían hecho, tal y como lo hacen los niños de hoy, sólo que no tuvieron esa posibilidad.
Ese niño no tenía más remedio que comer alimentos saludables y hacer ejercicio […] Ahora tenemos que enseñar a nuestros hijos a tomar decisiones para las que no estamos realmente preparados para desde una perspectiva evolutiva”, explicó Lieberman.
Si bien es cierto que muchas cuestiones a nuestro alrededor han cambiado desde la Edad de Piedra, impulsadas propiamente por el ser humano, ciertas situaciones biológicas son intrínsecas a nuestro poder, por lo que aún seguimos compartiendo muchas características del hombre del Paleolítico.
Fuente: http://quo.mx/10-cosas-que/2013/11/18/5-herencias-del-hombre-de-las-cavernas

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