Me encontré con esta nota de la Revista Proceso, en lo personal me indigna enterarme de casos así, juzgue usted.
| Irma López Aurelio en el jardín del centro de salud. Foto: Especial |
OAXACA, Oax. (apro).- Con los dolores del parto encima, Irma llegó al Centro de Salud de Jalapa de Díaz cuando aún era de noche, acompañada de su esposo. La clínica estaba en paro parcial, así que a los pocos que estaban trabajando les dijo que estaba a punto de dar a luz. Las contracciones ya llevaban horas y estaba plenamente dilatada.
Los médicos le hicieron algunas preguntas, pero no la atendieron. Después argumentarían que como la indígena mazateca no habla un español perfecto no la comprendieron. O que, como había sido atendida por parteras durante su embarazo, no tenían claro qué estaba pasando. Como fuera, decidieron que no entendían y obviaron lo evidente: la mujer necesitaba ayuda.
