La agresión de los presuntos neonazis se registró el pasado sábado 18 de octubre a las 3:30 de la madrugada, fecha en la que siete personas con pantalones de mezclilla, botas negras, pasamontañas y tapabocas ingresaron por la fuerza al domicilio de las víctimas.
Un grupo de presuntos neonazis vinculado con el Sindicato Ferrocarrilero del ex diputado priista, Víctor Flores, agredió con armas de fuego y cuchillos a una familia de cinco personas que vivía en un predio ubicado en Balderas 132, colonia Centro en la delegación Cuauhtémoc, denunciaron cinco organizaciones sociales.
De acuerdo con la denuncia presentada ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), la agresión de los presuntos neonazis se registró el pasado sábado 18 de octubre a las 3:30 de la madrugada, fecha en la que siete personas con pantalones de mezclilla, botas negras, pasamontañas y tapabocas ingresaron por la fuerza al domicilio de las víctimas.
Ostentándose como policías federales sin contar con los uniformes e insignias oficiales, los neonazis arremetieron a golpes contra los tres adultos y dos bebés que vivían en el lugar, sometiendo a los dos hombres y a la mujer al grito de “se los va a llevar a la chingada”.
Las víctimas fueron atadas de pies y manos con cinta canela, se les hizo caminar sin zapatos y amarradas, además de que fueron amordazadas para que no pudieran gritar y subidos a una camioneta tipo combi propiedad de los propios afectados.
Los dos menores de edad de apenas un año y dos meses de edad, respectivamente, fueron colocados junto a sus padres que estaban inmovilizados, concretando el desalojo de todos los que estaban dentro del inmueble.
Con golpes y agresiones, los integrantes de este grupo neonazi se robaron todos los aparatos electrónicos que encontraron en el lugar, incluyendo televisores, pantallas de plasma y aparatos de sonido, así como todos los documentos personales de los afectados, entre ellos credenciales de elector y actas de nacimiento.
Antes de ser privados de su libertad, Miguel Ángel Flores Trueba, Armando Avilés Martínez e Isabel Cristina Pérez Segovia fueron amenazados por los presuntos neonazis con ser asesinados y mutilados en caso de que denunciaran los hechos o de que intentaran regresar al que fuera su domicilio.
Tras permanecer maniatados por más de 10 minutos, las víctimas lograron liberarse y escapar, solicitando ayuda de familiares y amigos para tratar de recuperar sus pertenencias, así como para recibir apoyo médico tras los golpes recibidos por parte de los militantes neonazis.

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