Redacción
BBC Mundo
La Agencia Mundial Antidopaje dijo este viernes que Lance Armstrong debe perder los siete títulos del Tour de Francia, después de que el ciclista anunciara que dejaba la lucha contra las acusaciones de dopaje de la agencia.
Tras las declaraciones de Armstrong, que se produjeron en la noche del jueves, la contestación no se hizo esperar.
Una portavoz de la Agencia Mundial Antidopaje, John Fahey, agregó que, además de promover la retirada de los títulos, le prohibirá al ciclista la competición de por vida.
Armstrong anunció en un comunicado que dejaba la lucha para que se retiren los cargos de dopaje que pesan en su contra, al no presentarse al arbitraje para responder a ellos.
"Llega un momento en la vida de cualquier hombre en el que tiene que decir ya es suficiente. Para mí ese tiempo ya ha llegado", sostiene el deportista en un comunicado en el que insiste en su inocencia y carga contra la "caza de brujas inconstitucional" a la que considera ha sido sometido en los últimos diez años.
La declaración de Armstrong provocó la reacción inmediata del presidente de la Agencia Antidopaje de EE.UU. (USADA, por sus siglas en inglés), Travis Tygart, quien anticipó la retirada de los siete títulos que consiguió en Francia de forma consecutiva entre 1999 y 2005 por su supuesto uso de esteroides y otras sustancias prohibidas.
"Es un día triste para quienes amamos el deporte y a los deportistas. Este es un ejemplo de un triunfo a cualquier precio y demuestra que quien engaña para ganar nunca tiene éxito, al final el tramposo siempre es descubierto", dijo Tygart.
Armstrong, quien cumple 41 años el próximo mes, se retiró tras ganar su séptimo Tour, aunque volvió a competir entre 2009 y 2011. La USADA alega que el ciclista se ha dopado desde 1996.
La lucha contra la agencia
El lunes Armstrong no había podido lograr que un tribunal en Texas bloqueara la investigación de la agencia antidopaje.
Él se defiende argumentando que en los más de 600 controles antidopaje que se le realizaron en su carrera nunca dio positivo. Sin embargo, sí dio positivo de un corticosteroides prohibido en el Tour de Francia de 1999, que terminaría ganando.
Además, el texano considera que la USADA actuó más allá de su mandato y la acusa de haber ofrecido "incentivos corruptos" a otros ciclistas para declarar en su contra. La agencia ha dicho que diez antiguos Armstrong compañeros están dispuestos a testificar en su contra.
Y también asegura que tiene en su poder muestras de sangre del ciclista de 2009 y 2010 que son consistentes con el dopaje.
El organismo que gobierna el ciclismo mundial, la Unión Ciclista Internacional (UCI), había apoyado al texano en su intento de desafiar la competencia de la USADA, pero hasta ahora no ha hecho ningún comentario. No se descarta que la UCI apele la suspensión de Armstrong frente al Tribunal de Arbitraje Deportivo.
"La UCI está obligada a reconocer nuestra decisión e imponerla como uno de los firmantes del Código Mundial Antidopaje que es", señaló Tygart, presidente de la institución cuasi-gubernamental que en junio acusó formalmente de dopaje a Armstrong.
Por su parte, el presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), John Faley, le dijo a la BBC que la decisión de Armstrong de retirarse del proceso reivindica la posición de la agencia.
"Estoy decepcionado. Me hubiera gustado ver toda la historia revelada con un árbitro independiente, un panel independiente, que miren la evidente y tomen una decisión. Esto no va a suceder en virtud del fallo del señor Armstrong para refutar las muy graves acusaciones. Eso para mí es un reconocimiento de que hay sustancia en esos cargos", afirmó.
De acuerdo a los reglamentos de la WADA, Armstrong no sólo debería perder sus títulos del Tour, sino también la medalla de bronce que consiguió en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y todos los títulos y el dinero ganados desde agosto de 1998.
"No tiene derecho"
La decisión de retirarle los siete Tours, que se prevé que sea anunciada de manera oficial este viernes en una rueda de prensa de la USADA, no le ha tomado por sorpresa al ciclista que en su comunicado dice que esa organización no tiene derecho a quitarle sus títulos y que tanto él como sus compañeros y rivales saben quién ganó sobre la bicicleta.
Como comenta el colaborador de BBC Mundo Raúl Fain Binda, Armstrong es "un personaje que trasciende el ámbito deportivo y es considerado por muchos un símbolo de integridad y valentía ante la adversidad, debido a la forma en que se sobrepuso a un cáncer testicular" y que tiene poder e influencia popular.
Quizás por eso, el ciclista ha decidido "pasar página" y ha asegurado que no va "a abordar esta cuestión bajo ninguna circunstancia".
Su objetivo de aquí en adelante es dedicarse al trabajo que comenzó "incluso antes de ganar un solo título de Francia: al servicio de las personas y familias afectadas por el cáncer y especialmente los de las comunidades marginadas".
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