Por: Carlos Alberto Monge Montaño.
Los cimientos de Calderón…
“Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda”… Joseph Joubert (1754-1824). Escritor y crítico francés.
A unos días que el Presidente de México y paisano, Felipe Calderón Hinojosa, presente su sexto y último informe de labores ante el Congreso de la Unión, la campaña de difusión de sus logros trata de convencer que esta administración ha sentado los cimientos de un país diferente.
Es decir, a juicio de Calderón Hinojosa, el próximo mandatario federal tiene ya las condiciones para levantar las bardas del desarrollo, considerando que hay cimientos suficientes, según la campaña de difusión presidencial, para levantar un rascacielos.
La campaña publicitaria enfatiza logros en materia de seguridad, uno de los ejes temáticos por los que será recordado el Presidente oriundo de la ciudad de las Canteras Rosas, tras declararle la guerra al crimen organizado, con los resultados de todos conocidos.
Es la campaña de difusión a la que tiene derecho, incluso para ser él, el personaje central de cada spot… donde se muestra reflexionando ya sea caminando por los jardines de Los Pinos, arrancando una hoja del algún árbol, ya en una oficina o tocándose la frente con sus manos.
Realmente quisiera que fuera cierto o ya de menos creer lo que cada uno de dichos spots advierte, porque de ser así, como está planteado desde el marketing político, en uno años México sería efectivamente mejor.
Un país seguro, con policía confiable, sin más batallas en la vía pública de esas que quitan la vida a inocentes… Un México con una mejor distribución de la riqueza, con mucho menos pobres, sin privilegios para las 30 familias más ricas y poderosas de este país, con una economía interna sólida, con acciones gubernamentales plenamente transparentes, con rendición de cuentas, con autoridades honestas y eficientes.
Algo así parece vislumbrar Felipe Calderón Hinojosa del México que viene, luego que con su paso por Los Pinos ha dejado los cimientos de dicho rascacielos.
Por lo pronto, más allá de esas bases, lo que quedará en buena parte de los michoacanos, es que el paisano no quiso dejar profunda huella en su tierra, a su paso por la máxima magistratura del país.
Aquella promesa de a “Michoacán le va ir bien pero muy bien”, quedó lejana, difusa… Calderón Hinojosa, todavía en sus últimas visitas al estado y en entrevistas que tuve la oportunidad de realizarle, parece sentirse tranquilo con su aporte a Michoacán y a la par se justifica en la lamentable administración estatal de Leonel Godoy, que inhibió la posibilidad de mayor aporte federal.
Se fueron 6 años donde los michoacanos pensaron que el desarrollo llegaría a cada región para hacer a esta hermosa entidad más competitiva en todos los sentidos, como se hizo por ejemplo en el sexenio pasado con el vecino Guanajuato.
Pero no, hizo falta más. Estorbó que el PAN a nivel nacional y el PRD a nivel estatal, fueran gobierno. Pero estorbaron más las diferencias y el encono que se otorgaron mutuamente Felipe Calderón y Leonel Godoy…
Lo único cierto es que perdió Michoacán entero. El propio Ejecutivo Federal ha dejado ver que una administración mejor en la era godoyista, hubiera provocado mayores apoyos presidenciales. Pero el hubiera no existe.
A tres meses de que termine su gobierno y pese a la insistencia de la administración que encabeza Fausto Vallejo Figueroa, para que haya un apoyo decidido federal para regresarle liquidez al estado, la respuesta, por lo menos hasta ahora, es nula o no del tamaño que el nuevo gobierno quisiera… unos 5 mil millones de pesos a fondo perdido.
El Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, sabe que la guerra que le declaró al crimen organizado, será uno de los recuerdos más sólidos de su mandato, pero confía en que con el paso de los años, la historia lo juzgue con mayor justicia. ¿Usted qué opina?
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.
cmongem@hotmail.com
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