Un recuento de su caso, en el que se involucraron los mandatarios de México y Francia.
¿Qué hacía en México?
Florence Cassez, de 37 años, pasó de ser una ejecutiva exitosa en el sector hotelero a una criminal de la noche a la mañana.
Nació en Lille, es hija de Bernard Cassez y de Charlotte Crepin. En el año 2003 deja su trabajo como gerente de una tienda de Eurodif en Calais y se traslada a la Ciudad de México, donde se instala con su hermano para crear una empresa de equipos médicos. Trabajó en empresas de mercadeo y para el Grupo Posadas, una de las principales cadenas hoteleras de México. En octubre de 2004 conoce a Israel Vallarta jefe de la banda de secuestradores denominada "Los Zodiaco".
Del cielo al infierno
En el hotel Grand Chapultepec era la encargada de recibir a los clientes que se hospedaban en el área más exclusiva.
Pero el 9 de diciembre de 2005 el gobierno mexicano la acusó de pertenecer a una banda de secuestradores conocida como "Los Zodiaco". Desde ese momento su vida cambió para siempre.
Fue detenida en un operativo televisado por los medios de comunicación locales y expuesta ante la opinión pública como una delincuente.
El conflicto político que provocó su caso
El futuro de Cassez fue uno de los temas incluidos en la pauta de discusiones entre Calderón y Sarkozy durante la primera visita oficial que realizó el presidente francés a México.
El caso ha despertó un conflicto diplomático internacional, puso en tela de juicio al sistema judicial mexicano y generó una campaña mediática por parte de los que defienden su inocencia y los que la acusan de haber colaborado con los secuestros perpetrados por la banda "Los Zodiaco" a la que pertenecía su novio, Israel Vallarta.
La resolución judicial provocó fuertes reacciones en Francia y desencadenó una campaña a favor del traslado de Cassez a su país de origen, un objetivo que el presidente Sarkozy asumió como uno de los propósitos de su visita a México.
Para la opinión pública francesa el juicio estuvo plagado de irregularidades. De hecho, más de 140 parlamentarios de distintos sectores políticos exigieron públicamente al gobierno que repatriara a la joven.
¿Condena política?
Según los abogados de la francesa, la condena no fue una decisión jurídica, sino más bien política.
Aseguraron que reconocer su inocencia implicaba aceptar que Genaro García Luna, el ministro de Seguridad de ese momento, montó un "show" mediático durante su detención para lucirse en la prensa cuando era objeto de fuertes críticas por falta de resultados como jefe de la Agencia Federal de Investigación.
Sarkozy y Calderón
Probablemente Felipe Calderón y Nicolas Sarkozy nunca imaginaron que estarían divididos por una mujer, una ciudadana francesa condenada a 60 años de prisión en México por los delitos de secuestro, delincuencia organizada y posesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército.
Francia expresó su "decepción" con México y le acusó de actuar de forma unilateral por rechazar su pedido de extradición de una francesa condenada en el país latinoamericano por complicidad en secuestros.
Actualmente,Nicolas Sarkozy expresó su "confianza" en que la justicia mexicana libere próximamente a la francesa Florence Cassez.
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