jueves, 4 de noviembre de 2010

La gran pantalla (y la pequeña) como el canal de publicidad para las marcas de lujo


La semana pasada miré de nuevo la película Sucedió en Manhattan (2002), protagonizada por Jennifer Lopez y Ralph Fiennes. En ese tipo de películas, las marcas de lujo tienen un canal de publicidad para inmortalizar su nombre y sus productos: las películas románticas con final feliz se ven una y otra vez, no importa el año de estreno.
En ésta, la actriz protagonista inmortalizó el conjunto con abrigo blanco de Dolce & Gabanna: si no te enteraste que era de Dolce es porque te dormiste o escuchaban música con auriculares al mismo tiempo. El fabuloso collar de diamantes Harry Winston, prestado a la cenicienta del Hotel Beresford por la dependienta de la joyería, es lo que más destacaría.

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